Increíble, nunca pense estar cerca de dos horas y media en el mejor recital de mi vida.
Roger waters de verdad TE PASASTE !!!, la cantidad de info que absorbí durante todo el concierto es indescriptible. Un espectáculo que funcionó perfecto, en todos sus ámbitos (audio, video y performance). Para los que no fueron y quisieron ir, les aviso que se perdieron un recitalazo.
Todo comenzó con el riff de "in the flesh", para depues de un rato pasar al canturreo folk con "Mother"; cantada por un coro de 50.000 personas. Después vino un retrosalto a la era psicodélica setentera con los temazos: “Shine on you crazy diamond” y “Wish you were here”, ambas del disco Wish you were here (1975).
Roger waters de verdad TE PASASTE !!!, la cantidad de info que absorbí durante todo el concierto es indescriptible. Un espectáculo que funcionó perfecto, en todos sus ámbitos (audio, video y performance). Para los que no fueron y quisieron ir, les aviso que se perdieron un recitalazo.
Todo comenzó con el riff de "in the flesh", para depues de un rato pasar al canturreo folk con "Mother"; cantada por un coro de 50.000 personas. Después vino un retrosalto a la era psicodélica setentera con los temazos: “Shine on you crazy diamond” y “Wish you were here”, ambas del disco Wish you were here (1975).
Luego apareció el cerdo volador. El mismo que vuela por los aires de una vieja fábrica de los suburbios de Londres (como símbolo de la Revolución Industrial inglesa) y que aparece en la portada del disco Animals (1977). Con la diferencia que este era arrastrado por cables y llevaba, en su cuerpo, citas de diferentes poetas chilenos; como por ejemplo: “Víctor Jara no calla”, “el socialismo al servicio de las S.A." y "va a nevar en el espacio y la nasa no lo sabe". Después de pasearse por el frontis del escenario, el cerdo volador fue liberado para perderse en el cielo nocturno de Santiago.





Después del descanso lo que todos esperábamos, The dark side of the moon (1973). El cual fue interpretado en el orden original del disco, iniciando un viaje al LADO OSCURO con temas como “speak to me”, “breathe” y "on the run". Este ultimo interpretado de manera magistral y acompañado de unas visuales que lograban transportarte a otra dimensión.
Es en ese momento en el que uno se da cuenta que todo el dinero ganado con el disco The dark side of the moon esta bien invertido (no por nada es uno de los discos más vendidos y que más tiempo ha estado en el top de los Billboard. JA!); pues la calidad visual de las imágenes, el sonido cuadrafónico y la calidad musical del resto de la banda, sin dejar de lado la calidad vocal de la chica que interpreta algunas sesiones vocales de “The great gig in the sky”, son perfectos.
A todo esto debemos agregar la infaltable interpretación del tema “Another brick in the wall”, en el cual subió al escenario un grupo de niños de un colegio de San Joaquín, que supuestamente cantarían con Waters. Y digo supuestamente porque no solo a mí me causo dudas si cantaron o no, sino que a mucha gente le pareció ver a un grupo de niños bailando más que a unos niños cantando. Pero no importa, es el modo de Waters de ser un activista social políticamente correcto (además de las intervenciones al cerdo volador).
Y de verdad no importa; porque ese mito urbano del que todos fuimos participes alguna vez, sí ese mismo que te dijeron que quizás vendría Pink Floyd al Valle de la Luna, queda saldado. El concierto-mito que jamás se hizo se convirtió en realidad.
Es en ese momento en el que uno se da cuenta que todo el dinero ganado con el disco The dark side of the moon esta bien invertido (no por nada es uno de los discos más vendidos y que más tiempo ha estado en el top de los Billboard. JA!); pues la calidad visual de las imágenes, el sonido cuadrafónico y la calidad musical del resto de la banda, sin dejar de lado la calidad vocal de la chica que interpreta algunas sesiones vocales de “The great gig in the sky”, son perfectos.
A todo esto debemos agregar la infaltable interpretación del tema “Another brick in the wall”, en el cual subió al escenario un grupo de niños de un colegio de San Joaquín, que supuestamente cantarían con Waters. Y digo supuestamente porque no solo a mí me causo dudas si cantaron o no, sino que a mucha gente le pareció ver a un grupo de niños bailando más que a unos niños cantando. Pero no importa, es el modo de Waters de ser un activista social políticamente correcto (además de las intervenciones al cerdo volador).
Y de verdad no importa; porque ese mito urbano del que todos fuimos participes alguna vez, sí ese mismo que te dijeron que quizás vendría Pink Floyd al Valle de la Luna, queda saldado. El concierto-mito que jamás se hizo se convirtió en realidad.

